Rumbo a Tenerife
Santa Úrsula-Tenerife
Suma Festival: el océano también llega a las aulas
En 2025, el Día Mundial de los Océanos nos llevó nuevamente a recorrer el archipiélago.
Esta vez pusimos rumbo a Tenerife, donde Si los peces hablaran… formó parte del Suma Festival los días 17 y 18 de junio, con dos funciones a las 11:00 h dirigidas a escolares del municipio de Santa Úrsula.
Una cita que nos permitió acercar nuestro mensaje a 900 alumnos, gracias a la iniciativa y colaboración de la Concejalía de Cultura y Medioambiente del Ayuntamiento de Santa Úrsula.
Porque si hay algo que nos ilusiona especialmente es poder llevar nuestro mensaje a los centros educativos y encontrarnos con quienes serán los encargados de cuidar el océano en el futuro.
Una parada entre ensayos
La gira estaba en marcha y los ensayos continuaban, pero hicimos un alto en el camino para acudir a una entrevista con Raquel Falcón y hablar de esta nueva aventura insular de Si los peces hablaran….
Nuestra directora pudo compartir cómo nació este proyecto, qué hay detrás de la obra y cómo la Compañía de Danza Sandra Santa Cruz afrontaba los preparativos para su participación en el Suma Festival.
Y fue precisamente a través del programa de Televisión Canaria, Somos 8, donde pudimos descubrir cómo estaba siendo acogida nuestra propuesta en Tenerife y conocer también algunos de los preparativos que se estaban realizando para nuestra llegada.
El océano también se cuenta en las aulas
Nuestra participación en el Suma Festival tenía un significado especial porque el encuentro estaba dirigido a escolares.
Y es que Si los peces hablaran… nació pensando precisamente en ellos.
Queremos que los niños no sean únicamente espectadores, sino que se conviertan en parte de la historia, que conozcan a nuestros personajes, que se emocionen con ellos y que, casi sin darse cuenta, comiencen a hacerse preguntas sobre el océano y sobre la manera en la que nuestras acciones pueden afectarlo.
Por eso, cada vez que llegamos a un centro educativo, sentimos que nuestra historia adquiere una nueva vida.
Una historia que viaja de isla en isla, de escenario en escenario y, sobre todo, de niño en niño.
Y así comenzó también nuestra travesía por Tenerife.
Seguimos navegando. Porque mientras haya alguien dispuesto a escuchar al océano, siempre habrá una historia que contar.